¿Cuáles son los síntomas del TDAH en adultos?
Pierdes las llaves a diario. Has empezado mil proyectos y habrás terminado tres. La cabeza te funciona como 47 pestañas abiertas a la vez.
El TDAH adulto no se parece en nada a lo que la gente espera. No es el niño hiperactivo que no para quieto. En adultos cambia de forma. Y se esconde bien.
Los sospechosos de siempre: la atención
Estos son los que nos hacen tropezar cada día:
- La cabeza va por libre: te sientas a concentrarte en algo importante y de pronto estás planeando qué cenarás el jueves que viene
- Se te olvida todo: las citas, dónde dejaste el móvil hace 30 segundos, lo que ibas a decir a media frase
- ¿Instrucciones de varios pasos? Suerte: alguien te explica algo y por el paso tres ya has perdido el hilo del todo
- Perder cosas es una afición: llaves, cartera, gafas... a veces las tres en la misma mañana
Hiperactividad, versión adulta
Ya no corres por los pasillos, pero ahí sigue, sin duda:
- Ese motor interno que nunca para: una inquietud constante, como si tuvieras que estar haciendo algo
- Relajarte se vuelve imposible: te dicen "tú tranquilo" y de verdad no sabes cómo
- Hablas mucho (o piensas mucho, que también cuenta)
- Necesitas estar ocupado: el aburrimiento no es solo incómodo, casi te duele físicamente
Impulsividad, tu vieja amiga
Esta es la que te mete en líos:
- Compras impulsivas: "pero estaba de oferta" es tu frase estrella
- Soltar cosas sin pensar: y al segundo preguntarte por qué demonios dijiste eso
- Cambiar de trabajo, de pareja o de ciudad más de lo que te gustaría reconocer
- Las decisiones gordas las tomas en 5 minutos: y en cambio las pequeñas te llevan horas
Lo que no sale en ningún sitio
Hay síntomas que no llegan a los manuales, pero los reconoces al instante:
- Hiperfoco: puedes pasar 8 horas metido en algo que te interesa sin comer ni ir al baño
- El tiempo no significa nada: jurarías que han pasado 5 minutos y resulta que han sido 2 horas
- Las emociones pegan fuerte: cuando algo te toca, te toca de verdad
- Parálisis ante la tarea: sabes que tienes que hacer algo, quieres hacerlo, pero no consigues... empezar